Por Edgar Álvarez
En el primer trimestre de 1994, a inicios de marzo según guarda la memoria, comenzó una historia que hoy refleja el crecimiento de una de las figuras más influyentes de la comunicación y la política en la provincia de Dajabón: Yuly Gómez.
En aquellos días, quien escribe daba sus primeros pasos en el periodismo gracias al impulso de Rafael Metz, quien me llevó hasta la emisora Radio Beller, en Dajabón. El objetivo era claro: ser recomendado como corresponsal desde Guayubín ante el entonces director de prensa, Gonell Franco.
La escena aún permanece viva. En cabina, Williams Estevez concluía un programa romántico, mientras Ramón Emilio Rodríguez se preparaba para iniciar su espacio de bachata. En medio de ese ambiente cargado de voces, música y noticias, estaba ella: Yuly Gómez, en ese entonces una joven lectora de noticias, sencilla, con carisma natural y una presencia que ya dejaba entrever su potencial.
Pasó el tiempo. Como suele ocurrir en la vida, los caminos se separaron. Yuly emigró a Santo Domingo, y durante un buen período no supe de su trayectoria. Sin embargo, el destino volvió a cruzarnos. Fue en una actividad política encabezada por el expresidente Joaquín Balaguer, en la zona conocida como La Caída. Allí estaba nuevamente, pero ya no como aquella joven de cabina, sino como una profesional de la comunicación, cubriendo el evento para un canal de cable de la capital.
A partir de entonces, los encuentros se hicieron más frecuentes: Montecristi, Puerto Plata… siempre en escenarios distintos, pero con el mismo hilo conductor: el respeto y el afecto mutuo que deja el ejercicio digno de la comunicación.
Con su regreso a Dajabón, Yuly Gómez no solo reafirmó su vocación periodística, sino que dio un salto importante hacia la vida pública. Su crecimiento ha sido notable, consolidándose no solo como una comunicadora respetada, sino también como una mujer influyente en el ámbito político y social.
Hoy es miembro del Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y su nombre comienza a sonar con fuerza como una posible candidata a legisladora por su provincia. No es casualidad. Es el resultado de años de trabajo, disciplina y cercanía con la gente.
La historia de Yuly Gómez es, en esencia, la historia de una mujer que supo evolucionar sin perder su esencia. De aquella joven lectora de noticias en Radio Beller, a una figura clave en la comunicación y la política de Dajabón, hay un trayecto lleno de esfuerzo, constancia y vocación de servicio.
Y quienes tuvimos la oportunidad de conocerla desde sus inicios, sabemos que su mayor fortaleza sigue siendo la misma: su calidad humana.

No hay comentarios:
Publicar un comentario